El principal desafío fue equilibrar la modernización funcional
con las restricciones de hardware. Al ser una dependencia
gubernamental, el diseño debía alinearse con la identidad
institucional, resultando en una estética sobria y directa.
Dada la demografía de los usuarios internos (mayores de 40
años), cada decisión de diseño buscó la simplicidad radical.
Eliminamos animaciones y elementos pesados para garantizar que
el sistema corriera fluido en cualquier terminal de la
oficina.